Me alegraba de no estar enamorado, de no ser feliz con el mundo. Me gustaba estar en desacuerdo con todo. La gente enamorada a menudo se ponía cortante, peligrosa. Perdían el sentido de la perspectiva. Perdían el sentido del humor.
- Mujeres, Charles Bukowski
Si fuera un gobierno de derecha el que negociara el país con asesinos como los del clan del golfo, la izquierda ya estaría convocando a movilizaciones en distintos puntos del país.
Se convirtieron en lo que juraron destruir: negociar impunidad con los paracos. Silencio absoluto