Me encanta cuando oras por algo, aparentemente no recibes respuesta, y luego, un día, estás en el centro de aquello que antes parecía imposible. La espera no es un castigo. Es preparación. Dios estuvo conspirando para que puedas recibir tu pedido en plenitud...
si prestas atención a los patrones de tu vida, te darás cuenta de que todo siempre sale bien. Todo te lleva siempre a un destino mejor. Siempre creces y las cosas que piensas que no puedes sobrevivir, de alguna manera las superas divinamente. Así es la vida. Namasté