Mi esposa acaba de llamarme por teléfono y la conversación fue así:
Ella: “¿Sabes esa película de Gladiator que te regalé en Navidad…?”
Yo: “Sí.”
Ella: “Avánzala a una hora, 16 minutos y 28 segundos.”
Yo: “Vale, ya lo hice.”
Ella: “Bien, ¿ves al gladiador en primer plano luchando contra el león…?”
Yo: “Sí, lo veo.”
Ella: “¿Justo detrás de él, hay dos gladiadores peleando con espadas…?”
Yo: “Vale, los veo.”
Ella: “Bueno, detrás de esos dos, en el lado izquierdo de la pantalla, ¿hay un gladiador sosteniendo una lanza…?”
Yo: “¡Sí…! Lo veo.”
Ella: “¡Muy bien…! Esas son las sandalias que quiero para mi cumpleaños.”