Comida en restaurante lleno.
En la mesa de al lado un niño de 4 años.
—Mira, papá, papá, papá, papá…
El padre resopla.
Saca el móvil.
Vídeo a todo volumen.
Se lo planta en la cara.
—Toma. Ponte esto y déjanos comer tranquilos.
Silencio.
Niño en trance.
Ojos clavados y cuerpo quieto.
Cerebro en modo fuegos artificiales.
En todas, mismo ritual:
Plato delante.
Padres hablando entre ellos.
Los niños con la cara iluminada por un móvil.
No miran el sitio.
No hablan con nadie.
No se aburren, no preguntan ni exploran.
Solo deslizan el dedo.
Y luego la excusa de siempre:
“Es para que se entretenga.”
Mentira.
Es para que tú no tengas que educar.
Para no aguantar rabietas.
Para no enseñar a esperar.
Para no sostener su aburrimiento.
Y entonces llega el atajo:
Pantalla al niño. Paz al adulto.
Cada vez que haces eso, le enseñas algo muy claro:
“Si estás inquieto, triste o aburrido, no hables.
No pienses.
No sientas.
Dale a un botón y desaparece.”
Luego llegan las quejas:
“Mi hijo no habla con nosotros.”
“No sabe entretenerse solo.”
“Se desespera si no tiene el móvil.”
No eches balones fuera.
La primera dosis
se la diste tú en aquel restaurante
“para comer tranquilo”.
Educar no es comer en paz.
Educar es tragarte el caos hoy
para no criar mañana
a un adulto que solo sabe calmarse
con una pantalla delante.
madurar es volver a conectar con la chica rara de 14 años que llevás dentro, que sabía exactamente quién era antes de que el mundo intentara convencerla de lo contrario
en méxico que niñas, niños y adolescentes estén en la escuela no sólo es lo mínimo para garantizar su aprendizaje, también es necesario como un espacio de cuidado y protección ante riesgos (reclutamiento, sustancias, trata, violencia, etc.). entonces, enviarles a sus casas por meses de forma precipitada no sólo afecta su aprendizaje y representan más carga de cuidados para sus madres o abuelas, también les expone a esos riesgos
La persona que vino a abrir la tienda en las primeras horas de la mañana se cayó al suelo al intentar golpear con su bastón al perrito 🐕
La pierna que se rompió hace 3 semanas volvió a quedar gravemente dañada y fué llevado a tratamiento en el hospital.
KARMA INSTANTÁNEO 😎😁
El enfermero Pedro “N” dió más de 15 puñaladas a Wendy gritándole que no merecía vivir, y la @FiscaliaEdomex le regaló la libertad con su silencio.
NO es un error, es un PACTO de carniceros y como ellos, ustedes también tienen las manos llenas de sangre.
¡Basta ya! #NiUnaMas
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