Los salvajes que maltrataron al crío con parálisis cerebral, fueron sancionados con 5 días de expulsión del colegio y ya están de nuevo compartiendo aula.
¿Pero qué porquería de leyes tenemos en este país que amparan a la gentuza y desprotegen a los más débiles?
No duran para siempre, pero su amor se queda toda la vida.
Los abuelos no se van, se quedan en cada detalle, en cada canción que tarareaban, en cada consejo que aún seguimos sin entender del todo.
Son eternos.
A veces no sé dónde duele, pero sé que duele. Quizás sea esa persona que me falló, quizás sea ese golpe de la vida que en el fondo creo que no me merecía, quizás sea ese abrazo que nunca voy a volver a dar o quizás sea un cúmulo de todo aquello que evité por tratar de ser fuerte