masculló para sí misma, más bien pensando en alto que pretendiendo hablar. Después extendió su mano libre hacia el rubio a forma de saludo formal—. Mona Megistus, es decir la Gran Astróloga Mona. ¿Es eso suficiente?
—¿Un intercambio?
Enarcó una ceja, finalmente parándose a observar a su interlocutor. No percibía malas intenciones de él, lo cual sólo hizo aumentar la curiosidad de Mona.
—Eres de Sumeru, ¿verdad? Supongo que no hay motivo para no formar un trato... —Aquello último lo +
—No pienso endeudarte ni nada por el estilo. ¿Te parecería mejor verlo como un intercambio?—
Aunque a todo esto, no la conoce en absoluto.
—Dependiendo de qué puedas hacer por mí, puedo remunerarte.—
Si, le está ofreciendo trabajo: supone que es astróloga o algo asociado.
—Oh, sí, no pasa nada.
Tristemente, el sombrero es un regalo de la vieja harpía que tiene por maestra. Lo cual significa que se siente moralmente obligada a cuidarlo lo mejor posible.
—Muy amable por tu parte, pero no podría aceptarlo... —aunque es... tentador.
Cuando dijo "el dinero de hoy", la mente del eremita se fue lejos, muy lejos, a un sitio matemático que incluso a él le costó entender.
—¿Estás bien?— un sombrero no puede ser tan caro ¿O sí?
—Puedo ayudarte con eso si quieres.—
Inspiró profundamente, tratando de no mostrar (demasiado) el dolorcito en el corasón.
—Gracias —terminó por expulsar el aire en un suspiro, extendiendo la diestra para tomar el sombrero—. Uggh, voy a tener que gastarme el dinero de hoy en arreglar esto...
La ve a ella, ve su ropa, ve su expresión, medio mira el sombrero…
Se hizo unas escaleras con su visión y recogió el sombrero, por suerte no está (tan) quemado.
—Sugiero darle una lavada antes de ponértelo…—
Puesto de Adivinación: ¿Quieres que Mona, la Observadora de las Estrellas, consulte los astros para descubrir qué te depara el futuro? Lo podrás hacer a cambio de una humilde cantidad de Mora.
(nota a pie de página escrito con letra diminuta: socorro)