Ir arrastrando los pies por el pasillo de la planta a las 5 de la madrugada, mirar hacia una habitación y ver una cama vacía... Eso sí es tentación y no lo de la isla.
Si muchos de nosotros dieran más valor a la comida, la alegría y las canciones que al oro atesorado, éste sería un mundo más feliz.
"El Hobbit", John Ronald Reuel Tolkien