Te quise tanto que aprender a soltarte está siendo el proceso más lento y silencioso de mi vida. No hay un día en que no me acuerde de ti por una canción, un meme o un día lluvioso, pero entiendo que buscarte ya no es una opción. Te extraño desde el respeto y desde la distancia.
Echale ganas preciosa, sé que andas cansada, estresada y bajoneada, pero solo son rachitas.
Recuerda que eres muy fuerte, inteligente y que puedes con todo.
Decidí ver la vida con amor. Dejé de sobrepensar lo que no controlo, de hacer más grandes los problemas. Entendí que la vida no es lo que me pasa, sino cómo lo afronto. Yo elijo la paz, la gratitud y el amor, porque sé que lo que doy, vuelve y todo lo que pasa me ayuda a crecer.
Recordatorio estoico:
Cambia tu definición de éxito. Controlas el esfuerzo que pones en el proceso, no controlas el resultado final. Define el éxito como la cantidad de esfuerzo que pones en el proceso.
No estaba preparada para perderte…
No estaba lista para despertarme sin ti,
para no escuchar tu voz, para no poder abrazarte cuando todo se complicaba...