Me acaba de pasar lo que todo hombre espera que le pase alguna vez en su vida: caminando con mi novia cerca de unos que jugaban a la pelota, se les va larga y el esférico viene hacia mí...
No amigo, yo no quiero publicar, ni ser reconocido, ni que mi nombre esté en 200 artículos.
Yo quiero tener un trabajo estable, tomar clases de francés, viajar en carretera con mi perro y comprarle una casa de campo a mi mami. Eso quiero.