Una mentira repetida mil veces se convierte en una realidad. –Joseph Goebbles
La frase anterior está cargada de mucha verdad y se puede demostrar fácilmente.
Solo falta echar un vistazo a estos 5 hechos 🧵
Da igual que te hayas creído la tontería de que primero “creas tu audiencia” o “tu marca personal” y luego la gente vendrá como foca en celo a darte su dinero porque te ama…
Te adelanto: no sucederá.
El manual estándar de los vendehumos en internet es "enseñar" y "compartir" algo, justo después que deja de funcionar.
Ordeñan la vaca y luego te venden la leche podrida que sobró.
Por eso los ves cambiando de oferta cada mes, según la tendencia...
A veces me pregunto…
¿Por qué hay tanto “experto” que dice saber hacer cierta cosa para un cliente, pero no para sí mismos?
Expertos, expertos, expertos…
Todos expertos, pero sin evidencia de su expertise por ningún lado.
¿No da un poco de desconfianza eso?
En internet, hay dos tipos de personas intentando captar tu atención:
1. Aquellas que hacen promesas falsas, sin importar cuan exageradas sean.
2. Aquellas que hablan desde su experiencia real.
Tú eliges a quién le vas a parar bolas.
- Lees 100 libros. 99 son bla, bla, bla, 1 te cambia la vida.
- Pruebas 100 cosas. 99 no funcionan, 1 te cambia la vida.
- Te encuentras con 100 personas. 99 nunca más vuelves a ver, 1 te cambia la vida.
La vida es más aleatoria de lo que parece. Actúa acorde a ello.
Las oportunidades de negocio no tienen porqué estar relacionadas con inventos ni con productos revolucionarios.
De lo que se trata es de detectar un problema y de ofrecer una solución.
No hay que ser original.
Si no estás jugando al “influencer” lo de las fotos y los bailecitos puede esperar.
Mi recomendación es que lo hagas (si te late) DESPUÉS de vender consistentemente tus programas, servicios, cursos, etc.
Odiar el dinero es como odiar la vida.
Y culpar al dinero de cualquier mal es como culpar a los átomos.
El dinero siempre ha estado ahí y no se va a ir a ningún sitio.
Es más, cada día habrá más.
Si tienes un negocio tienes que saber vender.
Y cuando sepas vender, entonces, serás “libre”.
Al menos lo suficiente como para no tener que besar ningún culo a nadie.
Para vender no necesitas:
- Regalar todo.
- Bajar el precio.
- Un nuevo diseño
- Más características
- Más bonos “irresistibles”.
Necesita una historia de la que la gente quiera hablar.
La mayoría juega a las adivinanzas y a que sabe mucho de marketing y de acontecimientos futuros.
Los que tenemos cabeza propia nos enfocamos en vender.
Es lo que hay.