Creo que el cansancio en mis párpados se debe a la fuerza que deben de realizar cada vez que tratan de contener lágrimas que deberían correr libres por mis mejillas.
Detesto los días en los que el vacío pareciera crecer, la insatisfacción, la frustración, esa inconformidad que pareciera hacerse más y más grande, tan grande que me consume desde dentro.
Es más fácil responder con un "estoy bien" acompañado de una "sonrisa", que explicar el trasfondo de todo lo que siento.
Total, nadie nota que la sonrisa no llega a mis ojos.
Debo agradecer que nadie escuche mi interior, solamente escucharían un grito ahogado en la desesperanza que me invade la mayor parte de días. Pero, mientras sonría no habrá problema.
Necesito ser mi propio equilibrio, mi centro de control y mi brújula. No puedo dejarme caer, no debo perder la dirección para avanzar.
Me necesito bien, me necesito completa, me necesito.
Un día más, más consciente, con un panorama más claro, con la clara comprensión de mi lugar en la vida de todas las personas que me rodean y me importan.
Y, ¿Qué tal si me percepción no es correcta? Pues solo está formada basada en como cada una de las personas me ha hecho sentir