Sabían que los decretos provocarían daños a los arrendadores de viviendas.
Prueba de ello es que pretendían NO aplicarlo a Cataluña a cambio del voto de los separatistas.
Los españoles no somos iguales ante la ley.
Luego nuestra democracia es de baja calidad.
Increíble de ver a los “expertos” en solventar la emergencia de vivienda que vive España! En cada televisión! @telediario_tve@A3Noticias@tele5_noticias@noticias_cuatro La realidad es que tenemos a políticos que intentan crear decretos y soluciones cuando no tienen la preparación ni el conocimiento para idear una solución real al problema que vivimos.
España no tiene un problema de falta de decretos. Tiene un problema de falta de viviendas.
Y mientras el Gobierno siga confundiendo anunciar medidas con resolver problemas, seguiremos pagando las consecuencias de su inacción.
Subvencionar la demanda sin aumentar la oferta presiona los precios. Regular cada vez más un mercado sin construir vivienda nueva no elimina la escasez: la administra. Castigar fiscalmente una modalidad de alquiler puede cambiar incentivos, pero tampoco pone un solo ladrillo.
El Gobierno puede aprobar todas las medidas que quiera y venderlas como grandes soluciones. Puede encadenar decretos, anuncios y campañas de propaganda. Pero hay una pregunta que desmonta cualquier discurso:
¿Cuántas viviendas nuevas crea todo esto?
Porque la vivienda no se abarata repartiendo la escasez. Se abarata acabando con ella.
España necesita construir. Mucho.
Más suelo disponible. Licencias en meses, no en años. Más densidad donde sea posible. Seguridad jurídica. Muchísima más vivienda pública y también privada.
Pero el Gobierno no está haciendo lo necesario. Prefiere intervenir sobre las pocas viviendas que existen antes que crear las condiciones para que haya muchas más. Prefiere presentar parches como soluciones y cargar sobre propietarios, promotores y ciudadanos el coste de su fracaso.
Lo demás puede servir para redistribuir, proteger a determinados colectivos o cambiar incentivos. Pero no confundamos eso con solucionar el problema de fondo.
No se arregla una falta de vivienda repartiendo mejor las pocas casas que existen. Se arregla haciendo que existan muchas más.
Menos propaganda. Menos parches. Menos obsesión por intervenir sobre el mismo piso.
Más oferta. Más construcción. Más casas.
Hoy, en ciudades como Madrid, el dinero que ganas por fin es tuyo. Pero en la gran mayoría de comunidades autónomas se sigue trabajando para el Estado: hasta la semana que viene no empieza a ser para el trabajador. Y así, durante apenas 4 meses, hasta que en enero todo vuelve a confiscarse íntegramente durante 8 meses.
Déjame que te diga algo: si produces y votas socialismo eres un auténtico gilipollas.
España tenía una clase media que se compró el chalet, conducía un clase c o un A4, los niños iban al cole católico privado, hacían extraescolares e iban a inglés, a Kumon o a repaso.
Vestían del corte inglés y había una división entre los que compraban en el corte inglés o en Prica.
Tenían tv satélite con el plus, servicio de limpieza en casa y vacaciones todos los años.
Con un sueldo en muchos casos.
Pon tú la cifra mensual del equivalente en 2026 y despierta de una puta vez.
¿A QUÉ MÁS SE ATREVERÁN? Después de que el CGPJ haya actuado contra el juez Peinado, simplemente por exponer su criterio jurídico, acertado o no, eso es lo de menos, cualquier cosa es imaginable. ¿Está en peligro nuestra democracia? Pregunta del día (23/06/26)
Propongo un 20% de IRPF para todo el mundo y exención total del Impuesto sobre el ahorro. Reducimos el estado y recortamos el gasto hasta igualar el déficit al 0% y cadena perpetua para aquellos políticos que generen inflación u otro tipo de robos explícitos e implícitos.