Uno no sabe cuánto impacta en la vida de alguien hasta que un ex’s con el que terminaste hace años aún te busca, aún te dedica estados, aún te stalkea, etc.
Abelardo De La Espriella puede ser el presidente de Colombia pero no será hoy ni nunca el mío. Lo aborrezco a él, a toda su gente, a su fraude y a su campaña sucia.