Los discursos de odio contra las mujeres y la naturalización de la cultura de la violación, son parte fundamental de la estructura de violencia machista que debemos erradicar de todos los espacios.
Hay tanto en juego y Chile no pueden seguir esperando. En nuestro gobierno afrontaremos la delincuencia como una prioridad, para no darle un centímetro al narco en nuestra sociedad.