Lo valgo todo. El tiempo, la energía, el esfuerzo, el amor. Lo valgo y no lo tengo que justificar. Lo valgo hoy, lo valía ayer y lo voy a valer siempre.
Les juro que el hombre que de verdad las ama se convierte en el ser más servicial, atento, detallista, amoroso y respetuoso del mundo. Si le comentas un problema, va a hacer todo lo posible por solucionarlo, te hace la vida más fácil, más feliz. Si no cambia, es porque no quiere.
Enamorarse de verdad es como beber vino en una copa de cristal preciosa. Podrías beberlo en un vaso de plástico, sirve para beber pero... ¿sabe igual?
Los vínculos superficiales, como el vaso de plástico, no se rompen porque no llegan a ser.
@kikemarchan Hola!
Pues si llega la incomodidad ya es tarde, pero si ya lo estás pensando porque no te provoca alguna ilusión puede que ya sea el momento.