«Y es que un libro no es sólo un libro. Es también, entre otras cosas, los lugares donde lo leíste, el consuelo que te dio en cada momento, la diversión, la compañía».
Arturo Pérez-Reverte ✍️
Anna tenía apenas cinco años.
Era la única testigo de la brutal golpiza que había enviado a su madre al hospital.
Ahora estaba en un tribunal, frente al hombre acusado de hacerlo: su propio padre.
Cuando llegó el momento de declarar, Anna rompió en llanto.
Se escondió detrás del fiscal, temblando.
—No puedo... él me está viendo.
El fiscal estaba a punto de pedir un receso cuando ocurrió algo que nadie esperaba.
El juez Marcus, conocido por su carácter severo, detuvo la audiencia.
Bajó de su estrado, caminó hasta donde estaba la niña y se arrodilló frente a ella.
Con voz tranquila le preguntó cómo se llamaba.
—Anna —respondió en un susurro.
Entonces le dijo:
—Yo soy el juez Marcus. Este es mi tribunal y aquí mando yo. Mi regla más importante es que nadie tiene permitido dar miedo... ni siquiera tu papá. Y no voy a dejar que eso ocurra.
Luego señaló el asiento de los testigos.
—Se ve muy grande y muy solitario. ¿Qué te parece si nos sentamos juntos? Puedes sentarte en mis piernas y yo seré tu escudo.
Le tendió la mano.
Anna la tomó.
El juez se sentó con ella en el estrado y la envolvió con su toga negra.
Protegida por él, encontró el valor para hablar.
Y por primera vez contó todo lo que había visto.
Aquel día, la justicia no comenzó con un martillo golpeando la mesa.
Comenzó cuando una niña dejó de tener miedo.
El acto más poderoso de un juez no es siempre dictar una sentencia...
Sino hacer que una víctima se sienta lo bastante segura para decir la verdad.
La IA también esta fuerte en el mercado de las bandas sonoras y alguien nos a regalado esta genialidad que desconozco el autor.
Pero me he permitido bautizar como
"El Morlako y la maestra".
No sé quién ha programado el algoritmo encargado de componerla, pero el resultado es, simple y llanamente, brutal.
Una auténtica maravilla de los tiempos modernos.
Que rule...
MIS RESPETOS.
Te podrá caer bien o mal Zverev, pero un deportista que padece diabetes tipo 1 desde los 4 años, que no puede saltarse la insulina ni en plena final y que gana Roland Garros. Para mí es un ejemplo de que con voluntad nada es imposible.
This is the most detailed MRI scan of an unborn baby.
At just 20 weeks, she is moving, turning her head, kicking—even standing. Her beating heart is also visible.
Children are a gift from God.
Ce n’était pas une obligation. Ce n’était écrit dans aucun protocole. C’était simplement un geste d’empathie. 👏
Et le plus beau est arrivé ensuite : d’autres joueurs ont remarqué ce geste et ont commencé à faire la même chose.
L’empathie a ce pouvoir. Elle inspire, elle se propage, elle transforme.
Elle nous rappelle que derrière chaque rôle, chaque uniforme ou chaque fonction, il y a avant tout des êtres humains.
Parfois, il suffit simplement de regarder l’autre, de reconnaître ce qu’il ressent et d’agir avec un peu d’humanité. ❤️
Yo acabé 8º de EGB y en casa la celebración fue: “Muy bien. Baja la basura”.
Ahora acaban la ESO y parece la gala de los Oscar: trajes, vestidos, maquillaje, 37 fotos familiares y la abuela llorando como si hubieran ganado un Nobel.
Esto se nos ha ido de las manos.
Queremos motivar a los alumnos hacia el estudio pero muchos buenos estudiantes ven que los compañeros que no hacen nada aprueban igual que los que se esfuerzan. Extraño modo de motivar la excelencia
Marguerite Yourcenar disait un jour :
« Je ne pense pas tant à la vieillesse. Je n’ai jamais cru que l’âge soit un critère valable.
Il y a cinquante ans, je ne me sentais pas particulièrement jeune,
et aujourd’hui, je ne me sens pas vieille.
Mon âge change d’heure en heure.
Dans les instants de fatigue, j’ai mille ans.
Quand je travaille, j’en ai quarante.
Et dans le jardin, aux côtés de mon chien,
je me sens toute petite… j’ai quatre ans.
L’âge n’est pas un chiffre.
C’est un état de l’âme,
un souffle qui varie à chaque battement de vie. »Marguerite Yourcenar disait un jour :
« Je ne pense pas tant à la vieillesse. Je n’ai jamais cru que l’âge soit un critère valable.
Il y a cinquante ans, je ne me sentais pas particulièrement jeune,
et aujourd’hui, je ne me sens pas vieille.
Mon âge change d’heure en heure.
Dans les instants de fatigue, j’ai mille ans.
Quand je travaille, j’en ai quarante.
Et dans le jardin, aux côtés de mon chien,
je me sens toute petite… j’ai quatre ans.
L’âge n’est pas un chiffre.
C’est un état de l’âme,
un souffle qui varie à chaque battement de vie. »
Un alumno con necesidades debe computar por 3 o 4 en la lista. Si tienes dos niños con NEE en clase, esa aula se chapa en 15 alumnos máximo por decreto. Pretender atender la diversidad con 28 alumnos es ficción.
Se acabó el permitir que un alumno de 10 años use los dedos o una pantalla para saber cuánto es 7x8 porque memorizar traumatiza. Las tablas se aprenden de memoria. Si no automatizan el cálculo mental ahora, en Secundaria se van a ahogar en cuanto vean ciertas cosas.
Hemos llenado las escuelas de asignaturas cosméticas. Talleres de sostenibilidad mágica, robótica para niños que no saben atarse los cordones y proyectos mundiales a los 7 años. Las horas son las que son. Si metes humo, se lo estás quitando a la Lengua y a las Mates.
Borja Sémper acaba de superar un cáncer de páncreas. Diez meses fuera de la política. Tratamiento duro. Vuelta hace tres semanas.
Ayer, Teresa Rodríguez —exlíder de Adelante Andalucía, adversaria política directa— fue a votar con un pañuelo en la cabeza. Una usuaria de Twitter le preguntó, de forma despectiva, de qué iba disfrazada.
"De señora con quimio."
Así reveló, en respuesta a un insulto, que lleva meses en tratamiento. Que ha perdido el pelo. Que está enferma y aun así fue a votar con su hija.
El tuit se hizo viral.
Y Sémper escribió: "Solo me sale afecto y mis mejores deseos para Teresa Rodríguez y su familia."
Nada más. Sin contexto político. Sin aprovechar el momento. Sin el "aunque no comparto sus ideas". Solo afecto.
Hay gente que sabe lo que es ese túnel y no necesita explicar por qué desea que otros salgan de él.
“La perfección es una locura. Toda la tiranía del cuerpo perfecto, la familia perfecta, la vida perfecta es literalmente una narrativa comercial. No tiene nada que ver con ser humano.”
Guillermo del Toro