Ayer leí a alguien comentar que es inútil tratar de hacerles sentir vergüenza a los argentinos por las denuncias de trampa, porque en la cultura argentina la trampa (eso que ellos llaman “picardía”) es considerada una hazaña, una virtud, una viveza, casi un acto de heroísmo.
No es coincidencia que la idiosincrasia argentina haya sacralizado el gol con la mano de Maradona en el Mundial de 1986, al que se refieren cínica y obscenamente como “La Mano de Dios”, porque en su cultura la trampa es un acto de divinidad.
¿Que avanzan en el Mundial de 2026 de la manito de la FIFA, como lo hicieron en 2022? Maravilloso, porque para ellos lo importante es ganarse la copa y tener una nueva excusa para embriagarse hasta el vómito al ritmo de la cumbia villera.
🚨 | URGENTE:
Un campesino colombiano registró desde Dabeiba, Antioquia, las duras condiciones que aún enfrentan miles de familias en el campo. Quedó varado a más de 100 metros de altura mientras cruzaba en una garrucha hacia su casa rural, sin acceso por vía terciaria o pavimentada.
El mundo es una mierda desde que la gente no se enamora.
Maldito el “Self”… Self-Love, Self-Care; maldito sea.
A este punto no es individualismo. Es aislamiento.
Son un montón de islas flotando solas que no conectan con nadie, turistas de paso.