Que bonito se siente venir de un núcleo familiar donde no tengo que debatir derechos humanos, al contrario, ellos fueron los que me inculcaron que había que luchar por todos y para todos.
Recuerdo cuando en el colegio uno le hablaban de cómo se mataban entre conservadores y liberales y pensaba “jajaja como se mataban por un color o una bandera” y vea