#EnDesarrollo El senador electo y excandidato presidencial Iván Cepeda anunció que no reconocerá el gobierno de Abelardo De La Espriella si no se cumplen una serie de condiciones.
Entre ellas, que el mandatario renuncie a la nacionalidad estadounidense, aclare posibles vínculos con agencias de seguridad de EE. UU., respete y se someta a la soberanía colombiana, cese la persecución política y judicial, y se comprometa a no extraditar al saliente presidente Gustavo Petro.
Cepeda aseguró que, de no cumplirse estas condiciones, llamará a la desobediencia civil pacífica junto con sus electores. #VocesySonidos
Quien entiende cómo conectar con las audiencias actuales ya tiene ganada la mitad de la contienda, sin importar el sector.
La política no es la excepción: ya no se juega en las plazas; el marketing político dejó de ser opcional y hoy es el núcleo de campañas exitosas.
Por qué fracasó la campaña de Cepeda.
Cepeda va a perder la segunda vuelta. La última encuesta de Atlas confirma la ventaja de Abelardo, pero eso no es lo más grave para él. Las segundas vueltas existen precisamente porque una elección puede cambiar. El problema es que después del golpe de la primera vuelta, Cepeda no solo no corrigió, sino que profundizó en sus errores.
Hace un par de meses, cuando Mamdani ganó en Nueva York, pensé que Cepeda iba a copiar esa campaña. No me gusta Mamdani, pero hay que reconocer que su campaña fue muy buena: colores vivos, tipografías con personalidad, referencias a Nueva York, a Bollywood y a la cultura callejera. Además, una máquina digital que inundó las redes con clips de diez segundos y una capa social que volvió cool apoyarlo. El fenómeno “Hot Girls for Zohran” era absurdo, divertido y eficaz: convertía a un socialista radical en marca cultural, le quitaba solemnidad y miedo, lo sacaba del panfleto y lo metía en el feed.
Cepeda tuvo la oportunidad de hacer algo parecido. Pudo dejar de parecer una amenaza y empezar a parecer una persona. Podía humanizarse, volverse menos rígido, menos solemne, menos amargado. Pudo aparecer riéndose, improvisando, hablando de fútbol, comida, familia, música, cualquier cosa que lo sacara del libreto ideológico. Pudo venderse como una especie de Shrek (un monstruo con su corazoncito), pero dejó pasar la oportunidad.
Cepeda siguió siendo Cepeda. La misma cara larga. La misma mala vibra. El mismo tono de sermón. La misma campaña aburrida. La misma estética de poster universitario de bajo presupuesto. Sus piezas gráficas parecían comunicados sindicales diseñados con WordArt de los 90: letras de colores, fondos blancos, diseño plano, cero emoción, cero identidad. Y eso importa porque una campaña fea transmite desorden, vejez, burocracia y, sobre todo, incapacidad. Incapacidad de armar los mejores equipos y de estar a la altura de los tiempos.
Además, se quedó en la plaza pública cuando la campaña estaba ocurriendo en el celular. Siguió hablándole a los convencidos, como si su tarea fuera mantener encendida la mística petrista, y no salir a buscar votos donde no los tenía. No fue a incomodarse. No conquistó audiencias nuevas. No entró a formatos populares. No entendió que un podcast, un stream o un clip viral pueden mover más gente que diez discursos leídos en tarima.
Otro error fue creer que ya era presidente. Actuó con aire de coronación y no de campaña. La primera vuelta lo despertó de golpe, y en lugar de reorganizarse, entró en pánico y en furia. La controversia por la camiseta de la Selección Colombia fue el ejemplo perfecto. En un país emocionado por el mundial, salir a regañar a quienes se ponen la camiseta era regalarle a Abelardo el contraste ideal: Abelardo feliz, sonriente, de amarillo. Cepeda molesto, solemne, señalando con el dedo.
Despreciar a Westcol fue igual de torpe. Puede gustar o no gustar, pero su comunidad es una plaza pública digital. Es el streamer más grande de Colombia. Cepeda necesitaba entrar a ese audiencia, no despreciarla. Necesitaba hablarles a esos jóvenes, no confirmarles que la izquierda los mira por encima del hombro.
También le faltó transmitir tranquilidad institucional. La propuesta de la constituyente, el tono amenazante después de la primera vuelta, no reconocer el resultado electoral y una fórmula vicepresidencial que no ampliaba hacia el centro reforzaron el mismo miedo. Cepeda nunca logró demostrarle al país que sus temores eran infundados.
En teoría, Cepeda todavía podría remontar. Pero remontar exige una virtud que él no ha mostrado: capacidad de adaptación. Cepeda no parece un candidato dispuesto a escuchar, corregir, ceder, modularse o cambiar de rumbo. Es un político dogmático, tozudo, intransigente, rígido y encerrado en sus certezas. Y una campaña así difícilmente cambia. Por eso Cepeda no va a cambiar. Y por eso no va a ganar. Afortunadamente.
Bloquear a un medio de comunicación es una violación directa a la libertad de prensa. Rechazo total a estas acciones que limitan el ejercicio periodístico.
El Sistema Informativo de Teleantioquia rechaza categóricamente la censura a Teleantioquia por parte del candidato a la presidencia Iván Cepeda quien bloqueó al canal regional en la red social X.
Por más que persista su odio contra los Antioqueños, nosotros seguiremos adelante.
En Medellín y Antioquia sí que sabemos y hemos sabido superar las más grandes adversidades.
Inicialmente podríamos referirnos a cuatro tristes y duros momentos y a sus protagonistas:
1. La peor época del narcotráfico y Pablo Escobar.
2. Las Farc, ELN, Paramilitares, Clan del Golfo, todas las estructuras criminales
y sus aliados.
3. Los que se robaron a Medellín (aliados de quienes tanto odian a Antioquia).
4. Este nefasto gobierno Petro (y sus aliados).
A la nuestra gente de Medellín y Antioquia. Y a toda Colombia:
Seguiremos resistiendo. Seguiremos saliendo adelante.
Y no se les olvide, a Colombia 🇨🇴 la sacamos adelante desde las regiones.
Que cese la horrible noche.
La Gobernación de Antioquia y la Concesión Túnel Aburrá Oriente anunciaron el inicio de la excavación del túnel Seminario 2, una infraestructura que tendrá una longitud de 780 metros, y que hace parte de los frentes de obra que avanzan en la Segunda Etapa del Túnel de Oriente.
NO IVÁN CEPEDA, Nunca una pregunta de un periodista es “DELITO”. Es libertad de prensa, es libertad de expresión, es democracia.
Definitivamente, usted es un peligro para Colombia. !NI UN VOTO POR CEPEDA!
@IvanCepedaCast