—¿Huh? —el caballero parpadeó y, ante la explicación lógica de la muchacha, analizó la situación desde otro ángulo.
Y tenía razón.
...
Tuvo que tomarse un momento para no caer en un espiral de que, en un principio, no se había percatado probablemente por estar tan acostumbrado
ᅠᅠ ࣪𓏲ּ🎡៸. —No, no puedo dejarlo pagar.
Negó certera.
—Si no, va a parecer que insistí en que comiera mucho solo para que gastara más dinero.
Al parecer, Sigma no se había dado cuenta de que en una circunstancia normal, estaría siendo manipulado para beneficiar »
algo que... lo hacía sentir en casa.
—Esto... ¿de verdad no puedo contribuir de alguna manera? —preguntó tras beber un poco de la sopa miso. Había probado cada plato con algo de timidez, pero consiguió volver a su esencia de caballero elegante—. ¿Una propina? ¿Nada? Quiero
menú, pasándolo hacia su extremo para que no tuviera que pegarse a él nuevamente—. Podría probar la de fresa.
Básico, pero seguro. Estaba dando pasitos.
El lazo de amistad... casi que prefería estar como estaba. Si así era con un conocido como él, no quería imaginarse con un amigo tan cercan- momento. ¿De verdad podría tener ese poder? Ser quien vea la vulnerabilidad de alguien como Nikolai sonaba más interesante.
Qué fácil
comprendo. Es más serio de lo que pensaba —todavía se tragaba las palabras de un payaso. Bueno.
La sugerencia del postre iluminó un poquito su mirada, entre ilusión y curiosidad, y se apresuró en buscar el plato mencionado.
—¡Aquí! Son estos, ¿verdad? —le señaló una foto del
pues no tenía mucha idea de estas cosas y solo había un menú.
—¿Por aquí? —dio vuelta la carta con cuidado, leyendo los postres.
...
....
.....
—Gogol. No reconozco ninguno de estos nombres —¿habría algo, lo más parecido, a una de esas 'cookies'? Seguiría buscando.
Está bien, pero, ¿qué ganaba si encontraba alguna carencia? No iba a participar en algo que lo sacaría de quicio si no le daban algo que valiera la pena el dolor de cabeza.
Sigma se acomodó el flequillo tan pronto Nikolai sopló, arrugando la nariz. ¿Gremio? ¿Ahora le saldría con
eso? ¿Qué seguía? ¿Consejo de payasos?
—¿Y qué hace competente a un mago? Para ser reconocido en este gremio tan importante, digo —le cuestionó en un intento de seguirle el juego, muy a sabiendas de que se arrepentiría luego. Por lo demás, no pareció tener ganas de quejarse,