Más allá de la ideología, Cepeda es un candidato muy pobre intelectualmente. En plena campaña presidencial, cuando debería estar explicando qué haría en seguridad, economía, salud, empleo, Banco de la República, constituyente, relaciones exteriores, etc., Cepeda vuelve a lo único que sabe hacer: denuncias penales, lawfare y señalamiento judicial.
Este fin de semana el desespero los tiene reventados: atacaron a la #Iglesia católica, inflaron #encuestas, prometieron un #Mundial de Fútbol, se pusieron la #camiseta de Colombia, #apuñalaron a seguidores de #Abelardo y, para rematar, sus influenciadores y periodistas andan replicando logros de #Petro que nadie ha visto.