Ventana entreabierta, mirada inquieta y el corazón lleno de monte.
Hoy, con la temporada ya cerrada, queda ese eco de ilusión que no entiende de finales.
Porque pase lo que pase, que nadie nos quite nunca la emoción de mirar al campo con ojos de niño.
Ventana entreabierta, mirada inquieta y el corazón lleno de monte.
Hoy, con la temporada ya cerrada, queda ese eco de ilusión que no entiende de finales.
Porque pase lo que pase, que nadie nos quite nunca la emoción de mirar al campo con ojos de niño.
Cuánto trabajo antepasado. La vida ha cambiado, pero el portillo, ese fatigoso paso natural, tan codiciado en la #caza social, verdadera y autóctona.
Quien no ha escuchado un hazte al portillo, no entiende lo que es ese vibrante e indescriptible momento. Única Sensación.
Cuánto trabajo antepasado. La vida ha cambiado, pero el portillo, ese fatigoso paso natural, tan codiciado en la #caza social, verdadera y autóctona.
Quien no ha escuchado un hazte al portillo, no entiende lo que es ese vibrante e indescriptible momento. Única Sensación.