Asintió con un cabeceo pausado, cerrando los ojos en una expresión dubitativa que duró unos segundos, casi como si necesitara convencerse a sí misma de no seguir insistiendo con ayudar a la Adeptus.
—No tengo ninguna duda al respecto—aclaró, reconociendo el ingenio reputado »
La buena voluntad de la muchacha la conmovió. siempre dispuesta a echar una mano incluso cuando no se lo habían requerido.
Con alguien tan capaz en el Qixing, no había de qué preocuparse.
Dentro de aquella organización solo había conocido a dos miembros, la que tenía delante +
» de Preservadora de Nubes.
Gradualmente, Keqing comenzó a relajarse. Incluso esbozó una sonrisa en respuesta a la de su interlocutora.
—Estaba tomándome un pequeño descanso, pero no rechazaré la invitación—añadió con amabilidad, agradecía silenciosamente aquella propuesta—. »
» firmeza de Keqing.
—E-Estoy tranquila, no os preocupéis—respondió, asumiendo que esa solidez nacía en ella, de manera involuntaria, ante la presencia ajena.
—Por supuesto, Xianyun—aceptó complacida, adoptando el nuevo acrónimo que la grulla había escogido. Le costaría acostumbrarse, por su pragmática cortesía, pero cumpliría sin objeciones.
—Hmm, entiendo—murmuró, cruzando los brazos. El cargo de un miembro del Qixing acarreaba »
──────De ser así haz por llamarme Xianyun también. Es el nombre que tomaré ahora que vivo entre vosotros.
No fue más que una corrección, pues ya que Keqing tenía unas preferencias, vio oportuno hablarle de las suyas.
──────Díganos que he estado con las pesquisas +
» responsabilidades lo suficientemente intensas como para comprender el agotamiento que una mudanza de tal magnitud implicaba—. Si necesitáis ayuda, no dudéis en avisar. Podéis contar conmigo para cualquier cosa.
Las últimas palabras de la artesana quebraron sensiblemente la »
La constancia y dedicación de la Qilin siempre habían sido cualidades admiradas por la espadachina, una admiración que incluso se reflejaba en sus ojos si se observaba con atención. Sin embargo, por encima de todo, la salud era primordial. Esto era algo que a Keqing le había »
—No es para tanto, te preocupas demasiado—sus manos a la altura de su pecho, en un movimiento de un lado a otro en gesto de negación.
Sus cejas se arquearon en respuesta a las órdenes directas de la fémina. No le serviría de nada tanto tiempo libre; se acumularía más >
» costado comprender durante mucho tiempo, y ahora haría lo posible por transmitirlo a su compañera.
—Entiendo tu punto perfectamente, pero te pido que me escuches—suplicó, aferrando con ambas manos las de su amiga—. Necesitas tomarte en serio tus descansos. Si el trabajo se »
» permitiría que Ganyu cargase con un peso similar, especialmente considerando cuánto la valoraba—. Por orden del Equilibrio Terrenal, a partir de ahora, te tomarás pausas regulares durante tu trabajo. Te lo mereces. Además, acabarás antes. ¿Queda claro?
Frunció un poco el ceño, lo suficiente como para que la asistente captara su desacuerdo con lo que estaba haciendo.
—No deberías forzarte tanto, te exiges demasiado—en parte, comprendía su situación; ella misma se sometía a extenuantes jornadas laborales sin descanso, mas no »
—Buenas noches, Preservadora—se aproxima a la Adeptus Libre antes de volver a intervenir.
—Por favor, llamadme Keqing únicamente—implora, colocando una mano sobre su propio pecho en gesto de respeto—. Me alegra veros de nuevo, ¿cómo os encontráis?