💣🚨 BREAKING: FIFA are set to review Egypt's official complaint regarding several refereeing decisions during the Round of 16 match against Argentina.
The review is expected to take place before the scheduled quarter-final between Argentina and Switzerland. Should FIFA determine that the complaints are justified, Egypt could be reinstated into the competition and replace Argentina in the quarter-finals.
🚨 VAN GAAL 🇳🇱: "They laughed at me three years ago, but look NOW, it's happening again. I get that FIFA wants Messi to advance for marketing, but football is for EVERYONE, not just one player. Let's not forget, the same player got a free Club World Cup invite for no reason.”
🚨 Louis van Gaal: "That was a Fixed match. They want to make Messi win the world champion no matter what.
But the truth will come out in time and when it does, it won't be good for Messi and his legacy."
Durante años nos vendieron un relato: que Messi era un Dios del futbol. Que todo lo que ganó con el Barça, sus Balones de Oro y sus títulos con Argentina eran consecuencia exclusiva de su supuesto talento divino. Construyeron la imagen del futbolista perfecto: noble, humilde, intocable y merecedor de absolutamente todo.
Pero ese relato empezó a desmoronarse con el caso Negreira. Durante más de una década, el Barcelona realizó pagos por supuestas asesorías arbitrales a quien era vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros. Esa sombra inevitablemente alcanza los títulos de aquella etapa y también una parte de los números que inflaron el mito de Messi.
Después llegaron los Balones de Oro, donde los criterios cambiaban según conviniera para premiarlo.
En 2010 se impusieron las estadísticas individuales por encima de los títulos y de las extraordinarias temporadas de Xavi, Iniesta y Sneijder.
Y ni siquiera puede ignorarse que su primer Balón de Oro, en 2009, llega después del escandaloso arbitraje de Stamford Bridge, una de las mayores polémicas de la historia reciente del futbol.
Los Balones de Oro de 2011, 2012 y 2015, para mí, fueron merecidos.
Pero en 2019 volvió la polémica. Messi terminó llevándose el premio prácticamente por ser el máximo goleador de LaLiga, mientras Virgil van Dijk completó una temporada extraordinaria con el Liverpool, conquistando Europa y siendo el mejor defensor del mundo.
En 2021, el Balón de Oro debió ser para Robert Lewandowski, que venía de romper todos los registros con el Bayern. El gran argumento para premiar a Messi fue la Copa América.
Y en 2023 la contradicción fue todavía mayor. El Mundial pasó a ser el criterio absoluto para entregarle otro Balón de Oro, mientras Erling Haaland firmó una temporada histórica ganándolo prácticamente todo con el Manchester City y Kylian Mbappé también tuvo números extraordinarios. Curiosamente, lo que en 2010 no importó —los títulos colectivos— ahora sí era determinante. Los criterios cambiaban según el ganador.
Con Argentina también hubo un antes y un después.
Antes de 2021, una enorme parte de la propia afición argentina señalaba a Messi como un “pecho frío”, incapaz de aparecer en los momentos decisivos. Luego vinieron su renuncia a la selección, sus acusaciones contra la CONMEBOL por supuestos favoritismos hacia Brasil y, llamativamente, comenzaron a aparecer decisiones arbitrales que constantemente terminaban beneficiándolo.
También resulta difícil ignorar que la Copa América pasó de disputarse cada cuatro años a celebrarse cinco veces en apenas una década, hasta que finalmente Messi pudo levantar el trofeo.
En 2022, Louis van Gaal dejó una frase que dio la vuelta al mundo: que querían hacer campeón a Messi y que algún día la verdad saldría a la luz.
Y, guste o no, ese proceso ya comenzó.
Cada vez son más las personas, incluso fuera del futbol, que dejan de ver a Messi como un héroe intocable y empiezan a verlo como un futbolista al que el sistema protegió y benefició hasta niveles difíciles de justificar. Como un producto construido alrededor de intereses deportivos, políticos y comerciales. Como la gran figura que la FIFA decidió convertir en leyenda.
Y eso, inevitablemente, termina manchando su legado.
Por eso yo nunca compraré el relato del “GOAT”.
Durante toda mi vida voy a combatir esa narrativa. Para mí, Messi fue un genio con el balón, nadie puede negar su talento. Pero también fue un futbolista cuyo legado quedó marcado por Negreira, por decisiones arbitrales polémicas, por criterios cambiantes en los premios individuales y por un sistema que, demasiadas veces, jugó a su favor.
En mi historia no será el mejor futbolista de todos los tiempos.
Será recordado como el Falso Mesías: un genio, sí, pero también una figura cuyo mito, en opinión de millones, fue construido, beneficiado y protegido por el sistema.
⛔️ 𝗕𝗥𝗘𝗔𝗞𝗜𝗡𝗚: the FBI has found MAJOR Evidence showing that Argentina has been Bribing Referees in the FIFA World Cup. ‼️
⛔️If Argentina are found guilty of Fraud & Bribery, they could get Disqualified from the entire tournament.‼️
FIFA is taking down all the viral clips appearing to expose the Argentinian cheating against Egypt on X and other social media platforms. 🇪🇬🇦🇷
The game is a scam!
🚨💣💣 BREAKING: Franco Mastantuono has REVEALED that the Argentine Football Federation (AFA) has PAID FIFA & Infantino.
This is why he wasn't selected for the World Cup! @ellaguro
🚨🗣️ Zlatan Ibrahimović: "I don't understand how Argentina always gets favoured by FIFA, they clearly disallowed a legal goal of Egypt and they gave Argentina 8 Penalties in the last 12 World Cup games, I don't understand why the other countries are letting it happen".
🚨🗣 Egypt's Coach Hossam Hassan couldn't control himself after full-time:
"I will say what's on my mind regardless of the consequence, this was clearly a rigged match and the whole world saw it"
"And I want to say one more thing, if they want them [Argentina] to win so bad, why call everyone to come and participate?"