Ahora me subo al último vagón del tren o en los vagones que quedan cerca a las escaleras, solo porque son tus favoritos para ahorrarte algunos segundos, únicamente con el objetivo de verte.
Y cada día mas viejos y cada día mas solos.
Seguimos buscando en las pantallas un engaño que nos reconforte para sentir aunque sea un instante, que toda esta broma tiene algún sentido.