//Headcanon de que Putnam y Rynna cuándo se conocieron hablaban en élfico, pero Rynna aprendió Común Norteño rápidamente aunque fuera para meterse con él.
Rynna observó el caballo dursnte unos instantes, en un silencio rotundo. Tardó bastante tiempo en acercarse, generando un largo silencio incómodo durante el proceso.
Lo acaricia un par de veces, antes de sentenciar:
—No sé subirme. —O más bien, no se acuerda exactamente
/+
El brujo, de no ser porque su instinto le dijo sutilmente que era mejor mantenerse en aquella posición, hubiese realmente suspirado, pero solo lo hizo mentalmente.
⸻ Ya sabes, el mago. Pelo azul teñido, piel tostada. Bueno...Da igual, no tiene sentido redundar. (+)
—<<TENÉIS>>.
Al final va a conseguir sacarla de sus casillas. Rynna suspira y vuelve a su serenidad.
—Tenéis, Putnam. Usáis muy ligero el 'tú' para la confianza nula que hay entre nosotros.
Ella sonríe con delicadeza. Vaya cambio de actitud.
—No se lo tendré en cuenta porque me han mandado protegerlo de cualquier mal que le aceche. Pobre hombre.
Rápidamente coge su mano y la besa con delicadeza.
——Dama. . .no se lo tengáis en cuenta. Es un brujo y solo trata con bestias. Yo estoy acostumbrado a tratar bien.
— Sí preguntáis porque la que os he dicho, bardo es Rynna. Una elfa, de muy lejos, más allá de Hengfors, de los Aen Ghele. Sí, esos tan "míticos". Mi... — y ahí no supo que responder con que silencio —Viaja conmigo.
No vuelve a quejarse de un elfo Aen Seidhe nunca más.