– Suspiró, la verdad era que no estaba ella para dar muchos ánimos en ese tema.– si es lo que deseas, ahora sólo tendrás que esperar, ser su mejor amigo y confiar en que nunca tenga pareja porque si no siempre te preguntarás que habría pasado, ¿Vale?
Hablas de forma sabía. Pero no voy a caer, no, no. ¿Y si se estropea la amistad? Además, los occidentales sienten de forma distinta. Yo me conformo con su amistad. Si, si.
Porque soy bruja. – Comentó con diversión, negando.– no me seas tonto, yo estoy... Estuve con un chico occidental. Así que eso es una tontería, te lo aseguro. Pídeselo, venga.
- ¡Oye Enlil, cómo sabes que es un chico! Además, no, o sea, es mi amigo, no me voy a declarar. ¡Que vergüenza! Además es un chico occidental, no creo que fuésemos a encajar.