»cuyos habitantes les estaban sometidos y tienen las mismas obligaciones con estas ciudades que tenían y siguen teniendo efectivamente los súbditos de príncipes y reyes y también de personas privadas poderosas».
«Conforme a estos principios, no ha existido nunca república alguna sobre la Tierra que no haya reinado, bajo distintas denominaciones y relaciones, sobre hombres que no eran ciudadanos de la comunidad, pero que de una u otra forma tenían obligaciones hacia ella».
«Conforme a estos principios, no ha existido nunca república alguna sobre la Tierra que no haya reinado, bajo distintas denominaciones y relaciones, sobre hombres que no eran ciudadanos de la comunidad, pero que de una u otra forma tenían obligaciones hacia ella».
»Todos saben cuán grande era el territorio de la República Romana, pese a que la comunidad libre, es decir, la república propiamente dicha, consistía sólo en la ciudadanía de la ciudad de Roma.
«Conforme a estos principios, no ha existido nunca república alguna sobre la Tierra que no haya reinado, bajo distintas denominaciones y relaciones, sobre hombres que no eran ciudadanos de la comunidad, pero que de una u otra forma tenían obligaciones hacia ella».
«Y si la comunidad existente consigue la posesión de bienes inmuebles según justos títulos de adquisición, ¿se le debería obligar a recibir inmediatamente como ciudadanos a todos los habitantes de la misma?
»Esto iría en contra de la regla general del derecho de que nadie tiene el poder de forzar a otros hombres a formar parte de una sociedad contra su voluntad,
«Se puede imaginar una república tan popular y democrática como se quiera: las mujeres y los niños, los criados, muchos residentes permanentes y temporales,
»que no mande más o menos sobre otros hombres, que, o bien tengan obligaciones para con ella por ciertos contratos de servicio, o dependan de ella por justas razones».
«Igual que no hay ningún individuo sobre la Tierra que no mande al menos sobre alguna cosa, tampoco hay en el mundo ninguna comunidad o sociedad, por muy pequeña o débil que sea,
»ofreciéndoles por ejemplo la nutrición y la protección, así como otras ventajas, muy pronto reinará sobre más o menos individuos que necesitan este poder y dependen de ella para satisfacer estas necesidades, entran a su servicio, viven sobre su territorio y bajo su protección».
«Una vez que una comunidad es lo suficientemente poderosa, ya sea con la unión de las fuerzas y talentos de sus miembros o con sus riquezas y posesiones, para poder no solo alcanzar el fin inmediato de sus socios, sino también beneficiar a otros hombres,
»por eso es necesario consagrar aquí una observación particular al dominio de las repúblicas sobre sus súbditos, demostrar su justo origen, su verdadera naturaleza, así como su necesidad y generalidad con las consecuencias que se derivan de ello».
»como generalmente los dos tipos de relaciones (es decir, el republicano y la monárquico), al existir el uno con el otro y junto al otro, e intercambiarse y confundirse a menudo, no pueden separarse entre sí lo suficiente;
«Es verdad que esta [la relación entre una república y sus súbditos] es absolutamente la misma que existe en sentido amplio entre el señor y su servidor, que ya ha sido desarrollada al tratar de los principados y monarquías, de modo que podríamos referir a lo que hemos dicho ahí.