Robert Sapolsky es un neurocientífico de Stanford que demostró que el estrés es el asesino silencioso que los médicos ignoran.
Reveló 10 hábitos que haces todos los días y que te quitan años de vida.
1) Repasar conversaciones en tu cabeza
QUE LOCURA LA VIDA 🇦🇷✨🥹
Soy Nico, fotografo submarino argentino, tengo 26 años y hoy mis fotografías quedaron seleccionadas entre las mejores 35 fotos aéreas del mundo ¿Me ayudas compartiendo para que el mundo conozca esta cara de la naturaleza? 🥹🌊🫶🏻 Gracias por tanto apoyo siempre, me cambian la vida segundo a segundo ♥️
Ivana aprobó su última materia de la carrera de Medicina en un momento muy especial de su vida: lo hizo mientras finalizaba su tratamiento de quimioterapia. El video que relata su historia fue publicado por su propio médico en Instagram, quien aprovechó la ocasión para dedicarle unas palabras.
“Terminó su última quimioterapia… pero eso no fue lo único que logró en este tiempo. Mientras transitaba todo este proceso, también siguió estudiando. Rindiendo. Preparándose. Avanzando. Y en estos días, aprobó su última materia. Ivana se convirtió en médica. Porque los procesos no siempre detienen los sueños. A veces, los hacen todavía más fuertes. Gracias por dejarme acompañarte”, expresó el oncólogo Sebastián Torres.
"Me buscaron. Me esperaron. Me nombraron todos los días"
Marina Bellati y Victorio D'Alessandro participaron de Nunca Volví, una campaña de Amnistía Internacional por el 50° aniversario del golpe de Estado.
Podrían haber puesto un cartel que dijera "un año después".
Pero en Notting Hill optaron por mostrarlo:
Hugh Grant camina por una calle y, a medida que avanza, las estaciones cambian.
Un minuto de grabación. Doce meses de soledad.
Encontrar aquello para lo que estás preparado y para lo que tienes talento es una de las mayores fortunas que existen. No porque lo convierta todo en fácil, sino porque te libra de pasar la vida preguntándote qué habría pasado si hubieras sido otro.
Cuando llegas ahí, algo se coloca por dentro. Siguen existiendo las dudas, el esfuerzo, incluso el cansancio, pero desaparece esa sensación persistente de estar en el lugar equivocado. Ya no vives negociando con versiones que no fuiste ni ajustando cuentas con decisiones pasadas.
Estar donde tienes que estar no es euforia. Es calma. Y la tranquilidad íntima de saber que, al menos en esto, no te traicionaste.