A veces dejo de mirar a los cielos y descubro que la belleza se oculta en los lugares más insospechados, como el costurero improvisado de mi Azadouhi, una vieja caja de galletas danesas. Quitas la tapa, ajustas el enfoque, esperas a la luz adecuada… ¡et voilà!
La paciencia es la fiel compañera del fotógrafo. Puesta de sol en el desierto de Tabernas, Almería. El viento y la tormenta se alían con la nube de polvo africano para darme este instante.
"Rayo de Arena"
Canon EOS 5D Mark IV con el teleobjetivo Leica APO-TELYT-R 1600mm f/5.6
@victordemira Es normal esa duda, es habitual en principiantes. El muro de arena, por así llamarlo, se forma por deposición, la tormenta viene desde la izquierda de la foto y cae cuando llega a un punto de baja presión atmosférica.