Gracias Dios por mi vida, por mantenerme vigorosa y con buena salud, gracias por cuidar a mi familia y a mis amigos, gracias por un año más que me regalas lleno de vivencias y experiencias, gracias por todo esto Señor, ha sido mi mejor regalo en medio de este tiempo tan difícil.
Tu familia es el sueño de otra persona.
Tu casa es el sueño de otra persona.
Tu salud es el sueño de otra persona.
Tu juventud es el sueño de otra persona.
Tu conocimiento es el sueño de otra persona.
Sé agradecido por lo que tienes.
Cree en las energías. Porque hay personas que desgastan y otras que inspiran, personas que alteran y otras que calman, personas que absorben y otras que reinician.
Tienes que saber en quién confiar. No todo el mundo tiene las mismas intenciones contigo. Puedes compartir con muchos, pero la confianza es un tesoro que solo se le entrega a quienes se la han ganado.