La imagen que muchos tienen de Andalucía no nace de la experiencia ni del conocimiento, sino de un adoctrinamiento cultural sostenido durante generaciones a base de tópicos repetidos hasta convertirse en dogma.
#ElPerroAndaluz CRECE en su segunda semana en la noche de @la1_tve
😛 Firma un 15.6% de share y una media de 1.335.000 espectadores
😛 LÍDER ABSOLUTO
😛 Más de 4.1 millones de espectadores conectaron en algún momento
#QueVivaLaTele#Audiencias
¿Os imagináis la q se habría montao en las RRSS si esta ley fuese andaluza?
¿Q se estaría diciendo d los andaluces?¿dnd están los defensores d los animales y d los menores q se escandalizan con la feria o El Rocío?¿notáis la hipocresía?
¿Vais pillando ya d qué va la andalofobia?
“Que Andalucía no tiene el mismo trato que otras comunidades es un hecho”, buena entrevista de @sanchezmolini a Pietro Tucci, representante de los ingenieros de caminos de Sevilla @CICCPDemAndaluc https://t.co/KhfVxSVpVe vía @diariosevilla
El portavoz de Zapatero se disculpa por su "error" al asegurar que las joyas valían entre 30.000 y 50.000 euros en lugar de 1,3 millones https://t.co/HixujNs88D
Entre tener una presidenta del Parlamento de Adelante Andalucía o uno del PP tanto Izquierda Unida como el PSOE se han abstenido. La equidistancia. Pero habrá oposición.
Todos los mesetarian, después de intentar ridiculizar a los que hablan en andaluz, te salen con la cantinela de "si yo amo Andalucía, mi tatarabuelo era andaluz y voy allí todos los veranos, son gente encantadora". Es que no falla.
Por cierto, vaya nivelito @MalasLenguas_Tv.
@eldenante@MalasLenguas_Tv@LuisArroyoM La actitud de Cintora ha sido lamentable. Tienen tan asimilado el menosprecio y la banalización de cualquier cosa que provenga de Andalucía, como su acento, que no se preocupa en reprender a Arroyo, pedir disculpas a la mesa y a los andaluces/zas que estén viendo el programa.
Luis Arroyo: sociólogo, tertuliano en @MalasLenguas_Tv y andalúfobo. Ahora más que nunca debemos sentirnos orgullosos de nuestra tierra, de nuestros acentos e identidad cultural y enfrentar este tipo de discursos que tratan de ridiculizar a Andalucía y a los andaluces/zas.
@conde_negro Hostia, verdad, siempre se me olvida que la PAU entra dentro de la temporada alta de andalofobia. Supongo que sacar buenas notas es de ser unos completos fanáticos del conocimiento 🤣
Esanguratsua herri andaluzarekiko mespretxu mezuen intentsitatea Adelante Andalucía debate politikoaren erdigunera etorri denetik. Badago hor gainkeria (erlijioa aitzaki), baina badago beldur politikoa ere. Andaluziar abertzaletasuna mehatxu oso serioa da askorentzat.
Tras la conquista inglesa de Irlanda en 1653, terratenientes ingleses se repartieron las tierras durante siglos. Obviamente no eran irlandeses.
Lo mismo pasó con los "señoritos andaluces" tras la mal llamada reconquista. Terratenientes castellanos que no eran ni son andaluces.
A ver si lo he entendido, insultar El Rocío no es por fobia al andaluz sino por la religión, por eso insultábais hace un mes la feria de Sevilla, por la religión.
Esa izquierda que se cachondea de un niño emocionado por su regalo de comunión: una Virgen, porque lo moderno y alternativo es regalarte un bajo carísimo para ponerlo de adorno en la pared. Esa que desprecia a los pueblos desde su superioridad moral.
Es una comunión en Andalucía y es de un niño al que se ve inmensamente feliz por el regalo, que es lo que importa.
A ver si entendeis de una vez la idiosincrasia de la comunidad y que que que el niño quiera tener una virgen no lo convierte automáticamente en lo más rancio.
🇪🇸Lista de que dirían de Despeñaperros pa'rriba si las siguientes fiestas fueran andaluzas:
🍅Tomatina: Desperdicio de alimentos.
🧨Fallas: Animales estresados.
🏰Castells: Niños en peligro.
🌹📕Sant Jordi: ¿Libros para los hombres y rosas para las mujeres? Machista.
Lo que la pobre Beatriz confunde es su rechazo con un juicio sobre el rito, cuando su rechazo es solo un dato sobre ella misma.
Soy catalán y vivo en Andalucía, buena parte del tiempo perdido en la nada del enorme término de Almonte. Soy historiador de la Antigüedad y antropólogo.
Lo primero que se aprende en este oficio es a separar dos cosas que la gente confunde sin parar: la sensación que algo te produce y lo que ese algo significa. Podemos estar en las antípodas sin desdén porque no es una contradicción que tengamos que resolver.
Lo que desde fuera parece caos, violencia y descontrol es en realidad un mecanismo altísimamente estructurado para producir solidaridad social a través del cuerpo y la emoción. La gente no se agolpa a pesar del rito; el agolpamiento es el rito. Lo que el espectador moderno —higiénico, individualista, alérgico al contacto y a la pérdida de autonomía corporal en una masa— lee como barbarie es precisamente la dimensión encarnada de la religión, esa que Occidente lleva siglos intentando domesticar y volver decorosa.
El salto de la reja es el ejemplo de manual de la efervescencia colectiva de Durkheim. El salto es un acto ritual de posesión y pertenencia. Una vez al año, el pueblo de Almonte reclama físicamente a su Virgen de manos de todos los demás —de las hermandades filiales, de los forasteros, de España entera— y afirma un pacto: Ella es nuestra.
Yo no puedo tocar a la virgen aunque tenga tierra en Almonte. Al menos no sin permiso. La "apropiación de los almonteños" es, vista por dentro, lo más coherente del asunto. No es una corrupción del rito: es su gramática.
La contestación, el forcejeo, el monopolio que indigna a los de fuera son la forma misma en que se dramatiza ese vínculo. Turner lo llamaría communitas en estado liminal; la romería suspende la estructura social ordinaria, y el salto es el instante incandescente de esa suspensión.
Y aquí está la gran paradoja del catolicismo popular, que es lo que de verdad escandaliza al laico ilustrado sin que sepa nombrarlo: la Blanca Paloma no es "la Virgen" en abstracto. Es una entidad local, de marisma, de Almonte. Lo cósmico hecho parroquial que organiza @hdadmatrizrocio sin poder gestionar del todo porque siempre le va a superar.
Esa reducción de lo universal a lo propio es exactamente lo que el universalismo urbano no tolera, porque lo vive como provincianismo, pero es uno de los mecanismos más antiguos y eficaces que tiene el ser humano para habitar el mundo.
Buena parte de ese horror progresista hacia la religiosidad popular andaluza no es tan nuevo ni tan crítico como cree: recicla un viejo prejuicio —el de la España "culta" mirando por encima del hombro a lo cañí, a la España profunda, a Andalucía como folclore vergonzante—. Es la visión de la metrópoli sobre la colonia, que dura más de tres mil años.
Ese clasismo y ese desprecio territorial no es de izquierdas, Beatriz, así que mejor vigila tus incoherencias.
Yo vivo en ese umbral, pero por la parte de fuera. Mi finca está en esa misma franja de transición entre marisma y monte mediterráneo donde lleva milenios produciéndose lo sagrado. Los santuarios en los bordes del agua, en las zonas liminales entre lo seco y lo húmedo, las divinidades femeninas en el límite de las marismas. Eso no nace en el XIII con la ermita. Es un patrón larguísimo, el mismo que rastreas desde el Calcolítico y lo tartésico. El impulso de sacralizar ese umbral concreto es viejísimo. Quien se ríe del Rocío se ríe de algo mucho más antiguo y más humano de lo que sospecha.
Estuve el sábado en el Rocío abrumado, impresionado y desbordado, acogido por la gente de Almonte y por quienes llegan desde fuera, igual que se hacía en lo que ahora es el dolmen de Soto en Trigueros o en la Valencina del Calcolítico.
El Rocío es un hub, un inmenso lugar de encuentro que funciona igual que cuando vivía la jovencita que fue enterrada en la tumba PP4 de Valencina, la dama del Marfil.
Yo nunca seré almonteño, ni siquiera andaluz, pero me parece estupendo que conviertan lo inmenso en lo local. Lo hacen de lo que tienen: de barro y de marisma, que es uno de los gestos más antiguos del ser humano. Sacralizar ese umbral exacto, el filo entre el agua y el monte, viene de muy lejos.
Nunca pediré permiso a los almonteños para tocar a la virgen y nunca saltaré la reja, pero los veo con absoluto respeto igual que piso su tierra con un respeto sagrado. Entre el fervor que no comparto y el desprecio que tenéis algunos, me quedo con mirar e intentar comprender. Es lo único que, como historiador, sé hacer de verdad.
Y es exactamente lo que tú harías, Beatriz, si tu izquierda fuese real y no puro clasismo estético.