A veces nos rendimos, y no por cobardes. Sino para descansar. Para tomar aire y volver a empezar. A veces no necesitamos que vengan y nos levanten, simplemente queremos que se acuesten al lado nuestro, que nos hagan el aguante.
Acepta que merecés un poco más. Que preferís la soledad a que te rompan las pelotas. Que ya no estás para tormentas, que querés vivir en paz. Aceptá que merecés un poco más, que te mimen aunque no lo pidas, que te curen con abrazos las heridas, que te den los buenos días.
Yo veo tus defectos, y en vez de salir corriendo preparo unos mates, cierro la puerta y te como a besos. Eso te merecés, que te quieran como en sueños.
me gustas mucho pero no da q la sigamos es mejor que dejemos de hablar antes de q mi estabilidad emocional dependa de vos y me vuelva una loca histerica haciendome la cabeza por mis inseguridades y llore si me ignoras y me enoje por los ok cortantes que me mandas asi que chau