El Frente Democrático para la Liberación de Palestina que será recibido por el Frente Amplio en el Palacio Legislativo. Son la misma bosta que Hamas, solo se cambian el color de la vinchita.
“Más abogados de narcos quieren ser fiscales” una y otra vez se confirma, estamos recontra infiltrados por los narcos, política, poder judicial, policías. Hace ya algunos años la cabeza de serpiente fue creciendo hoy ya se transformó en medusa. La historia vuelve a repetirse, estamos a finales de los 60 comenzando los 70. En poco tiempo vamos a tener que tomar medidas anti democráticas. Sábelo!
Tonight, as I was leaving a restaurant on 14th Street in New York around 10 p.m., this Muslim woman took a prayer rug and a niqab out of the trunk of her car, put the niqab on, laid the prayer rug down, and started praying on the street.
I grew up as a Muslim in the Islamic world, and let me tell you: this is absolutely part of an organized effort to flood the public square in the West with Islamic symbolism.
First of all, there is no Islamic prayer at 10 p.m. Even if she missed the Isha prayer, which takes place earlier in the evening, she has until dawn to make it up. So why choose to pray on the street at 10 p.m.?
Second, a Muslim woman who does not wear a niqab or hijab in her daily life would never normally have a niqab sitting in the trunk of her car.
She is clearly not strict enough to wear it every day, so why would she suddenly be so strict about missing a prayer that she carries a niqab in her trunk specifically for this purpose?
Third, in almost any Islamic country, you would never see a woman praying on the street at 10 p.m. This would be completely unacceptable.
If she were genuinely worried about praying, she could simply wait until she got home, especially since a missed Isha prayer can be made up before dawn.
I can tell you with full confidence that these scenes we keep seeing of Muslims praying in the streets of the West are intentional.
They serve to assert dominance, normalize Islam in the public square, seize ground, and demand exceptional treatment that immediately turns into claimed rights.
Bad-faith acts like this are signals of the same project that turned many cities in Europe into shitholes.
Exceptional threats demand exceptional measures.
Islam must be banned in the West because it is not a religion; it is a hostile political ideology.
Until that happens, the West will continue losing ground to this ideology every single day.
Hemos tocado fondo? No,peor . El Palacio Legislativo va a recibir a una terrorista de Hamas.
La responsabilidad es de @CosseCarolina , no de los que ahí trabajamos.
Francia tiene salud pública gratuita, educación pública gratuita, semana laboral reducida de 35 horas, aborto, planes sociales para desempleo, ley de alquileres, preescolar gratuito y licencia maternal extendida, ley de paridad de género y ley de cupo trans, subsidios a la industria, al transporte, empresas de energía estatizadas, regulaciones e impuestos al carbón y las leyes ecologistas más duras del mundo. Tienen fronteras completamente abiertas, pagan reparaciones por haber colonizado otros países, y hasta viviendas gratuitas para inmigrantes.
Tienen todo lo que quiere la izquierda, y aún así los zurdos salen a las calles y prenden fuego TODO.
Los socialistas son insaciables. NO HAY QUE DARLES NUNA NI UN CENTÍMETRO.
Curioso fenómeno el de cierta prensa uruguaya y buena parte de nuestro sistema político:
Sudán, decenas de miles de muertos y millones de desplazados: ni una declaración.
Yemen: no existe.
Ucrania: ya aburrió.
Israel: comunicados, mociones, notas y editoriales todas las semanas. ¿Convicción ideológica? Puede ser.
¿Otros incentivos? Quién sabe.
¿O el odio de siempre, que ahora dice "sionistas" para no decir "judíos"? Saque usted sus conclusiones.
@AntonioMaeso@beachcombercito A esta gente a que combatirla, no es un adversario, es el enemigo con todas las letras!. Su odio, su ignorancia, su mentira permanente, hace destilar de su cuerpo una forma tan repulsiva de ver y escuchar que da arcadas. El frenteamplista tiene lo que se merece.
@TelemundoUY Confieso que hasta hace poco la respetaba. Ahora me da vergüenza! Es impresionante como su comunicación no verbal termina trasmitiendo un humo impresionante. Chau!
@JoseValdezSV@nquintana1989@cabezamartini flor de cabeza de…se ve que no escucho toda la conferencia. Bien de periodismo militante ensobrado. Bue…lo pagamos todos los montevideanos. Hay que cerrarlo!
Hola, soy palestino. 🇵🇸
Y como la honestidad es poco común en mi política, permítanme confesar algunas cosas.
1947. La ONU me ofreció un estado. Junto a Israel. Fronteras, independencia, reconocimiento. Dije que no. Mis líderes prometieron que la guerra "arrojaría a los judíos al mar". En cambio, lo perdí todo y lo llamaron catástrofe. No porque no me ofrecieran un estado, sino porque lo rechacé.
1948–2025. Los estados árabes podrían haberme integrado, dado derechos, pasaportes, dignidad. En cambio, me encerraron en campos de refugiados durante generaciones, para que siguiera siendo un arma contra Israel. Construyeron palacios para ellos y cárceles para mí. Me usaron como propaganda, no como personas.
1967. Tras otra guerra perdida, podría haber construido un estado en Cisjordania y Gaza. En cambio, insistí en "ni paz, ni reconocimiento, ni negociaciones". Tres noes. Cincuenta años después, sigo sin Estado. Resulta que el rechazo no paga el alquiler.
Oslo, década de 1990. Israel dijo: «Intentémoslo». Me dio autonomía. Armas para la policía. Miles de millones en ayuda. ¿Qué hicieron mis líderes? Robaron el dinero, armaron milicias y lanzaron una intifada. Atentados suicidas en lugar de escuelas. Cohetes en lugar de fábricas.
Gaza, 2005. Israel se fue por completo. Sin colonos, sin soldados. Tuve la oportunidad de convertir Gaza en un Singapur mediterráneo. Voté por Hamás. La convirtieron en Mogadiscio junto al mar. ¿Miles de millones en ayuda? Túneles, cohetes y palacios para sus líderes, mientras mi gente come comida enlatada en la oscuridad.
¿Democracia? No he tenido elecciones en casi 20 años. Hamás mata a los disidentes en Gaza. Fatah los encarcela en Cisjordania. Mis líderes cancelan elecciones porque están demasiado ocupados luchando por el poder.
Religión. En lugar de construir un futuro, pongo a clérigos en televisión enseñando a los niños a odiar a los judíos. Glorifico a los "mártires" que hacen estallar autobuses. Crío a mis hijos con canciones de sangre y fuego en lugar de libros y ciencia. Cambio la esperanza por la guerra santa.
Mundo árabe. Los regímenes árabes me llaman "hermano". Pero pregúntenles cuántos palestinos pueden vivir libremente en Líbano, Siria, Egipto o Kuwait. Me excluyen, pero celebran mi muerte, porque mi muerte es su excusa.
Absurdo. Sigo diciendo que quiero "construir un estado". E irónicamente, justo al lado está Israel: el vecino que construyó una democracia próspera, una potencia tecnológica, granjas en el desierto, ciudades de polvo. Sin petróleo, sin riqueza infinita, solo coraje. Podría haber aprendido, copiado, colaborado. En cambio, elegí la envidia y la rabia.
Obsesión antijudía. Podría haber aceptado a los judíos como vecinos. Podría haber dicho: "Dos naciones, dos estados". En cambio, repito: "Del río al mar". En lugar de exhibir el honor, la hospitalidad y la rica cultura árabe, mostré solo la cultura de la espada: la ira, el extremismo y la sangre. En lugar de gritar salaam (paz) a los israelíes, grité muerte a los judíos. Y luego finjo sorprenderme cuando los israelíes no confían en mí, cuando están enojados, decepcionados y convencidos de que no quiero coexistencia en absoluto.
Responsabilidad. Culpo a Israel de todo. Siempre. ¿Mis líderes roban miles de millones? Culpa de Israel. ¿Hamás dispara cohetes desde hospitales? Culpa de Israel. ¿Glorifico la muerte más que la vida? Culpa de Israel. La responsabilidad no es mi fuerte.
Soy palestino.
Podría haber construido una nación, muchas veces. Elegí el rechazo, la corrupción y la guerra sin fin. Podría haber vivido en paz con Israel, pero elegí vivir a la sombra de su destrucción.
Así que sí, soy una víctima. Pero con demasiada frecuencia, soy víctima de mis propios líderes, de mis propias decisiones y de mi propia negativa a abandonar el odio.
Y esa, querido lector, es la tragedia que nadie quiere admitir.