“Siempre ora por tener unos ojos que vean lo mejor en las personas, un corazón que perdone, una mente que olvide lo malo y un alma que nunca pierda la fe en Dios”.
Nos acostumbramos tanto a los malos momentos, que cuando llega la felicidad verdadera, a veces nos asusta. Se nos olvida que eso que hoy parece demasiado bueno para ser cierto, es simplemente el resultado perfecto de oraciones respondidas y de una fe que nunca se rindió. 🙏
Por más pequeños que sean tus logros nunca los minimices, ni permitas que otros lo hagan.
Solo tú sabes lo que ha costado conseguir cada uno de ellos. 💪