No estuve en su vida, aunque mi presencia no era cosa extraña; no estuve en su futuro, aunque su presente tenía mis atenciones. No estuve pero me mantuve hasta que no me necesito más.
Hazte tan disciplinada, tan enfocada y tan llena de fe, que no te quede espacio para compararte, dudar o distraerte con lo que no te edifica. Dedica tu energía a construirte, no a distraerte.