El miedo limita, pero la fe abre caminos. Atrévete a creer por encima de lo que sientes, porque cuando confías en Dios, lo imposible se vuelve posible. 🙌🏻
No olvidemos que, aunque Judas vive, también lo hace la fe. Aunque la traición exista, también lo hace la lealtad. Por cada rostro que oculta un Judas, hay miles que resguardan un samaritano, un amigo fiel, un compañero leal. Por cada promesa rota, hay innumerables juramentos cumplidos. Por cada mirada evasiva, hay incontables ojos que se atreven a verte directo con valentía y veracidad. Jamás dejaremos que la traición defina nuestra vida, sino cómo reaccionamos ante ella. Y lo haremos con sabiduría. No es la presencia de Judas lo que determina nuestro camino, sino nuestra capacidad de no rendirnos. Cada vez que Judas se revela, cada vez que la traición nos hiere, nos levantamos más fuertes, más decididos, más vivos, más anchos. No te sientas solo, mejor siente la presencia de Dios que lo inunda todo. Y esa es la verdadera victoria, esa es la verdadera vida: seguir adelante, a pesar de todo, a pesar de Judas.
#danielhabif
No olvidemos que, aunque Judas vive, también lo hace la fe. Aunque la traición exista, también lo hace la lealtad. Por cada rostro que oculta un Judas, hay miles que resguardan un samaritano, un amigo fiel, un compañero leal. Por cada promesa rota, hay innumerables juramentos cumplidos. Por cada mirada evasiva, hay incontables ojos que se atreven a verte directo con valentía y veracidad. Jamás dejaremos que la traición defina nuestra vida, sino cómo reaccionamos ante ella. Y lo haremos con sabiduría. No es la presencia de Judas lo que determina nuestro camino, sino nuestra capacidad de no rendirnos. Cada vez que Judas se revela, cada vez que la traición nos hiere, nos levantamos más fuertes, más decididos, más vivos, más anchos. No te sientas solo, mejor siente la presencia de Dios que lo inunda todo. Y esa es la verdadera victoria, esa es la verdadera vida: seguir adelante, a pesar de todo, a pesar de Judas.
#danielhabif
Tu promesa no tarda, espera con la actitud necesaria. No claudiques. Espera un poco más y haz un poco más. Da un respiro más y mantente firme, aguanta y que esa voluntad no tambalee ante la desesperanza. Cree un poco más.