Necesito que intercambiar opiniones y argumentos deje de denominarse “domar al otro”. El otro puede enriquecernos en sus diferencias eh/ pueden haber tonalidades entre los diálogos y que haya paz. No todo debe ser una batalla de gallos para la mirada externa, un conflicto agudo.
Los que son programadores saben que vivimos en una constante montaña rusa de emociones, pasamos de “quiero dejar todo y ponerme una verdulería” a “soy el mejor programador del mundo” en un minuto. Ahora estoy en ese último mood, no puedo creer todo lo que aprendí este ultimo año