Sos el mayor ejemplo que puede tener un niño hasta un adulto, de cómo pelear y luchar por tus sueños hasta el final, siendo el mejor en lo qué haces y siempre con los pies en la tierra.
Lionel Messi, el día que te elegí como ídolo ya sabía que nunca me defraudarías.
Gracias!
Un digno caso de estudio para universidades de prestigio de todo el mundo sería el fenómeno sobre el trastorno que atraviesan los fans de Cristiano, quienes nunca vieron a su ídolo siquiera oler una Copa del Mundo y hoy actúan con dememecia burlándose de Messi como si este no la hubiera ganado ya.