Una persona que no tiene un minuto para escribirte tampoco tendrá intención de cuidarte de verdad. El que quiere estar, está. No se olvida, no posterga, no desaparece sin más. El afecto no se mide en promesas grandes, sino en gestos pequeños y constantes. Si ni un mensaje puede darte, no esperes que un día decida hacerte feliz. No va a pasar.
Mi papá me dijo: “cuando una mujer se enamora de verdad de un hombre, la única persona capaz de arruinar ese amor es ese mismo hombre”. Tan real como cierto
Entender no significa tolerar. Yo puedo comprender tu comportamiento por tu historia de vida, pero no voy a tolerar ciertas acciones tuyas, porque mi empatía no implica renunciar a mis límites.
Veo un perro: '¡Hola, perro!'
Veo un gato: '¡Hola, gato!'
Veo una vaca : '¡Hola vaca!'
Veo a un humano: Evitar contacto visual, caminar rápido y esperar para que no me hable.