Esta mañana me levanté juguetona y no quise hacer un vídeo soso, aburrido y carente de sentido del humor. La vergüenza es mejor no tenerla, pero si se tiene, lo más recomendable es perderla.
Para todos los que queríais verme dibujar desnudo, os adelanto este vídeo donde me estoy limpiando de las malas ideas. Es un ritual de sanción mental, con el que depuró mis malas influencias de castidad y vergüenza judío/cristiana.
Seguimos experimentando con la técnica milenaria de dar por culo. Para los que no la conozcan es como la tampografia o una bofetada en la cara de los que solo saben criticar.