Una argentina llega a México, se mete al reality más grande del país y tiene el descaro de decir que el producto “se ve muerto de hambre y no se ve caro”.
No es una opinión.
Es una falta de respeto total al programa, a la producción y al público mexicano que le está dando de comer.
Vienes a que te abran las puertas, te den exposición y te construyan carrera… y de paso menosprecias el formato que te está sosteniendo.
Eso no es “sinceridad”.
Eso es soberbia barata y cero gratitud.
Si te parece tan pobre y tan muerto de hambre, nadie te obligó a entrar.
Y mucho menos a hablar con ese tono del país que te está recibiendo.
#LaCasaDeLosFamososMéxico #LaCasaDeLosFamososMX
Qué ironía tan evidente.
Flor Vigna, quien claramente no destaca por su estilo, su vestuario ni por un tinte cuidado, se permite criticar la estética de La Casa de los Famosos diciendo que “se ve de muertos de hambre y no se ve caro”.
Cuando alguien cuestiona la calidad visual de un producto, debería primero asegurarse de que la propia imagen no sea el ejemplo más claro de lo contrario.
#LaCasaDeLosFamososMéxico #LaCasaDeLosFamososMX