El Mundial no es para los ricos.
Tal vez ir al estadio sí, pero toda la “party” mundialista y los Fan Fest son para que al grueso de la población se le olvide que tiene pésimo drenaje en su colonia, que el camión que lo lleva a un trabajo mal pagado, tarda más de una hora en pasar y que el barrio en el que viven, está plagado de narcomenudistas.
Para ellos es la fiesta. Pan y circo al pueblo.
Desde que ya no estás, el mundo no volvió a sentirse igual. No es que haya dejado de girar; es que gira distinto, con un ritmo que todavía no termino de aprender.
Hay días en los que sigo buscándote de manera automática, como si en cualquier momento fueras a aparecer, como si el tiempo pudiera desmentir la realidad. Entonces recuerdo que ya no estás, y el corazón vuelve a doler como la primera vez.
Esta vez ha sido diferente. Papá ya no está para traerme, y mamá se ha quedado en casa, intentando ser fuerte aunque sé que por dentro también se quiebra.