Hoy me toca despedirme de una etapa muy especial de mi vida.
Han sido dos años increíbles en el club más grande de México, dos años en los que la responsabilidad de defender estos colores ha sido enorme, pero también un auténtico privilegio.
Cada vez que una artista actual pone una bandera arcoíris en su concierto y la llaman aliada, yo pienso en Madonna perdiendo contratos, enfrentando censura y siendo llamada blasfema por defender a su comunidad cuando costaba todo. El contexto histórico siempre.