Nadie sabe el dolor que llevamos dentro, ni cuando se te agotan las ganas de seguir luchando, nadie sabe cuando finges ser fuerte porque la vida te obliga a serlo.
Me permito mirar al pasado solo si es con la intenciรณn de revivir esos instantes en los que me sentรญ muy feliz, como esa vez que me gritabas como un loco adolescente, te amo mientras te despedรญas, de lo contrario me abstengo a voltear donde existieron lรกgrimas.
Me queda tan poco en este silencio que estoy buscando en mi alma las palabras correctas para poderme despedir sin que a nadie le duela tanto cuando ya no estรฉ.
Hoy hablaba de ti y de tu corazรณn azul y en silencio pedรญ a Dios te dรฉ la paciencia, la fuerza y la sabidurรญa, para poder entender y sobrellevar cualquier situaciรณn que se te presente, siempre con cariรฑo y con amor, poniendo siempre tu corazรณn.
Me hubiese gustado conocerte, pero ya sin ese sentimiento al que tanto me aferrรฉ sabiendo que no podรญa ser, sino con ese sentimiento de cuando te conocรญ, de los amigos que podrรญa pasar el tiempo y al volver cรณmo si nada, cรณmo si siempre tu presencia me acompaรฑarรก.
A fin de cuentas todos vamos al mismo lugar, unos primero que otros pero no somos eternos, por eso hay que vivir la vida siempre como si fuera el รบltimo dรญa y siempre agradeciendo lo que somos y tenemos.
Me ha costado demasiado entender algo que ni siquiera tiene explicaciรณn, eso que solo tรบ y yo sabemos pero que cada quien lo viviรณ a su manera, es por eso que quizรกs a ti no te costรณ olvidarme.