Derrapando se ha metido por las callejuelas y lo ha despistado, en cambio, todavía recobrando el aliento se ha topado con él.
Al principio no es reconocible más allá de la estatura de cría que tiene, pero se ha quitado la capucha de la capa por el calor y sonríe al verlo.
Tiene la boca llena de almendras y está corriendo calle abajo como una condenada, con una bolsa de las mismas en la mano y alguien gritando "LADRONAA" justo tras ella.
Se está atragantando al correr, masticar y reírse a la vez.
Pensando en la resina de denner como opción para evadirme de esta cruel y despiadada realidad. Si luego me tiro de un tejado al menos habrá sido por pura euforia.
@Laalanthe < mejilla aprovechando el acercamiento y, entre tanto, se quitó la capa luciendo sus tremendas curvas en su poco recatado atuendo. Al separarse, coronó con los nudillos en la cadera y una sonrisa ladina.
— Gracias. —Guiñó.
🪶 @Laalanthe
— Bonitas plumas. —«Y ramas» pensó. Ella también tenía ambas cosas en el pelo y en su capucha había algo parecido a un nido. Se dedicó a mirarlo sin vergüenza alguna, acariciándose el mentón.
— ¿De dónde has salido, guapo? —Torció una sonrisa pilla.
@Laalanthe < bosque y de Fata, no dejaría de tener el reino un enorme lugar en su corazón.
No le gustó pensar en su madre.
— Sé muy bien donde estoy, cielo. No me hace falta escolta, me valgo sola. Pero eres tan dulce en ofrecerte...
Le dio un beso en la >
—¿Señor...? Hmm... —Pretendió reflexionar para una necesaria pausa.— Tienes más pinta de Eustaquio.
Sonrió ella igual que él. Había de escoger un apodo horrible con el que cansarse.
Aquella sería la primera persona en mucho tiempo que se burlaba así de ella, pues siempre conseguía lo que quería con sus encantos; no solía serle difícil, además, por su belleza. Con indignación abrió la boca, pero esta se torcía en una sonrisa incrédula por los acontecimientos.
— 𝑆𝑒𝑛̃𝑜𝑟 conocedor de Nombres, para ti —dijo haciendo especial hincapié en el “señor” al tiempo que su sonrisa se tiznaba de malicia y sarcasmo a partes iguales.
Aún risueño, hizo una breve reverencia a modo de saludo, satisfecho con aquella peculiar presentación.
@fakerfeathers — Y me refería a que sí me regalabas tu nombre, querido... Aunque intentaré responder a ese.
Torció una sonrisa y se cruzó de brazos a la espera de una presentación oficial por su parte.
@fakerfeathers Y es que las aves funcionaban de otra forma. Ellas no le llamaban de ninguna forma que no sea con un trinar concreto. Su nombre, al menos, estaba a salvo.
—Eira, ¿eh...? Pues... Me gusta. ¿De dónde lo has sacado? —Pronto cambiaba de actitud cuando hablaba de nombres. +