Busca el rostro d Dios en oración cada día. Mantén una actitud de fe confiando plenamente en el poder y el amor de Dios. Descansa en sus promesas, CREE en ellas de todo corazón y espera en el Señor. Y verás tu milagro porque escrito está:
"Fiel es el que prometió" (Hebreos 10:23)