Cuando todas esas quimeras de éxito individual con las finanzas y la casita de los sueños fracasen, cuando todas esas pastorales de gymbros y de optimización personal se arruinen, cuando la promesa mentirosa de Argentina Imperio se derrumbe, ahí van a estar las letras del Indio.
No fue suerte.
No fue casualidad.
Fue el premio para una hinchada que nunca dejó de creer.
Para quienes estuvieron siempre: En las buenas, en las malas y en las peores.
Cinco años después, el recuerdo sigue latiendo en nuestros corazones.
Porque hay logros que trascienden el tiempo.
Y porque salir campeón es otra cosa… ♥️🖤