Extraño la persona que eras
La que no se preocupaba por el tiempo, por el Excel, por el futuro, un día dejó de hacer lo que le gustaba y desapareció entre unos documentos
Te pienso a diario, te extraño a cada instante, pero me obligo a no buscarte. Esa es la forma más dura de amarte: renunciar a ti para que encuentres la felicidad, aunque ya no sea a mi lado.
Y lo peor es que yo te conozco tanto
Que podría recordarte quién eres por si lo olvidas
Por eso casi sé cuando me estás pensando
Por eso creo saber cuando de mí te olvidas
Y sé que, como yo, quisieras poder solo parpadeando
Echar el tiempo atrás en nuestras vidas