Son hoy más las muertes por la miseria selectiva y generalizada que los muertos por fusilamiento u otras causas. Sería bueno hacer un listado de cada una de las #causas, no de los muertos porque sería el cuento de nuca acabar. Desde el 59 hasta el 28 de junio de 2026 ++ 1 millón
Exactamente. Y esa es la tragedia que muchos no quieren reconocer.
No solo hay que contar a los fusilados, a los presos políticos o a los que murieron huyendo por el Estrecho de la Florida.
También hay que contar a quienes mueren lentamente por culpa de un sistema que destruyó la economía del país.
Al anciano que fallece porque no encuentra un medicamento.
Al paciente que espera una ambulancia que nunca llega.
Al enfermo que no consigue un antibiótico.
Al niño desnutrido.
Al que muere por una infección tratable.
Al que fallece en un hospital sin insumos, sin electricidad o sin equipos.
Esas también son víctimas del modelo.
Porque cuando un gobierno controla todos los recursos durante más de seis décadas y conduce al país a una crisis donde falta comida, medicina y atención médica, esas muertes dejan de ser simples estadísticas. Son la consecuencia de decisiones políticas.
Las dictaduras no solo matan con fusiles. También matan con el hambre, la miseria, el abandono y la desesperanza.
@ReneFacio@LcLetha@Dianelysbt Ya ahorita llega al 4to 15@ esperando, por que el tercero lo dejo atrás 🤪 fíjate que la foto del perfil es de hace mas de diez años 😝
@alvaroferro66 Desgraciadamente las https://t.co/m6gclawcaQ son como el agua que gota a gota debilitan la estructura, pero la de la dictadura cubana necesita un buldocer para arrancarla de raíz.
Hay algo que nunca han podido explicar.
Si el llamado “bloqueo” impide comprar medicamentos, ¿cómo es que nunca impide comprar patrullas, combustible para los carros policiales, uniformes, escudos, cascos, bastones, cámaras de vigilancia, tecnología para controlar a la población y recursos para reprimir?
Cuando se trata de vigilar, perseguir y encarcelar, siempre aparece el dinero.
Pero cuando se trata de un hospital, de una ambulancia, de un medicamento para un niño con cáncer o de un anciano que necesita atención, entonces la culpa es del “bloqueo”.
Las prioridades de un gobierno revelan su verdadera naturaleza.
Un Estado que invierte primero en controlar a su pueblo antes que en salvar su vida ha hecho una elección muy clara.
El problema no es solo la falta de recursos. El problema es dónde deciden ponerlos.
Esa es la pregunta que todavía nadie ha podido responder.
@AlmaguerPerdomo Hablan de los muertos de Batista, pero nunca hablan de los muertos del régimen que llegó después.
¿Cuántos cubanos han sido fusilados desde 1959?
¿Cuántos han muerto en las cárceles?
¿Cuántos perdieron la vida intentando escapar en balsas o en el Estrecho de la Florida?
¿Cuántas madres aún lloran a hijos desaparecidos en el mar?
¿Cuántos jóvenes han muerto bajo custodia del Estado o tras años de prisión?
¿Y cuántos millones han tenido que abandonar el país porque perdieron la esperanza de vivir libres?
Si vamos a hablar de memoria histórica, hablemos de todas las víctimas, no solo de las que convienen al discurso político.
Ninguna vida vale menos por haber muerto bajo un gobierno que se autoproclama revolucionario. La historia debe medirse con la misma vara para todos.
@BuitragoVertica Decir que en 67 años de revolución “no ha habido ni un solo asesinato” es negar la historia.
¿Y los fusilamientos de los primeros años?
¿Y las muertes de personas que intentaban escapar de Cuba por mar?
¿Y las víctimas del hundimiento del remolcador “13 de Marzo”?
¿Y los fallecidos durante protestas o bajo custodia del Estado, denunciados por familiares y organizaciones de derechos humanos?
¿Y los presos que han muerto en prisión en circunstancias cuestionadas?
El problema no es que falten casos. El problema es querer borrarlos de la memoria.
La verdad no cambia porque alguien la niegue delante de una cámara. Una mentira repetida mil veces sigue siendo una mentira.
La historia de Cuba merece ser contada completa, no solo la parte que conviene al poder.
EL SILENCIO TAMBIÉN ES UN MENSAJE
Cada vez que hablo con amigos y familiares dentro de Cuba, escucho la misma frase:
“Hay mucho miedo.”
Miedo a perder el trabajo.
Miedo a que expulsen a los hijos de la escuela.
Miedo a que los arresten.
Miedo a las represalias.
Y ese miedo es real. Nadie que no haya vivido bajo una dictadura puede juzgarlo.
Pero hay algo que también debemos comprender.
Mientras millones de cubanos guardan silencio por temor, existe un ejército de personas pagadas para llenar las redes sociales de propaganda.
@alexeyojeda73@Vicente73977721@JHGcasanova@roberticopp@XiomaraAla74633@magapc012@_TereFelipe_@AmarisAylaQba@AlfreMene37409@CamaradaCuba
Publican decenas de mensajes cada día.
Insultan.
Mienten.
Manipulan.
Hacen creer al mundo que el pueblo apoya al régimen, que la Revolución sigue siendo querida y que todos los problemas son culpa del “bloqueo”.
Después llega el otro espectáculo.
Convocan una marcha.
Organizan un acto.
Llevan a un reguetonero.
Reparten cerveza.
Obligan o presionan a miles de personas para asistir.
Las cámaras graban solo la multitud.
Y al día siguiente el mundo recibe el mensaje:
“El pueblo está con la Revolución.”
Pero esa imagen no siempre refleja la realidad de un país.
Por eso, si hoy sientes que no puedes salir a protestar porque tienes miedo, nadie puede exigirte un sacrificio que solo tú y tu familia tendrán que enfrentar.
Pero al menos no seas parte de la propaganda.
No prestes tu imagen para justificar a quienes te niegan tus derechos.
No aplaudas por obligación.
No marches por miedo.
No firmes por presión.
No ayudes a fabricar una mentira que después será utilizada contra el propio pueblo.
Una dictadura necesita dos cosas para sobrevivir:
El miedo de unos… y la apariencia de apoyo de otros.
El día que millones de cubanos decidan, aunque sea en silencio, dejar vacías las plazas, los actos y las marchas oficiales, el mundo comenzará a ver la verdadera Cuba.
Porque el miedo puede encarcelar a una persona.
Pero la verdad termina derrumbando a cualquier dictadura.
Bruno Rodríguez Parrilla:
Si tuvieras vergüenza, tendrías la cara metida en un tibor.
#YoTeAcuso de cómplice.
Tu papel en esta historia es el mismo que el de Joachim von Ribbentrop en la Alemania nazi, el cual fue juzgado por el Tribunal de Núremberg.
No habrá impunidad.
No habrá paz sin justicia.